¡París À L’avant-garde! La Capital de Francia se Reinventa

En medio de una pandemia, la ciudad se ha vuelto una referencia de desarrollo urbano de nuestro tiempo.

Cuando hablamos de París, por lo general se nos vienen a la cabeza imágenes de la Torre Eiffel o el Arco de Triunfo y pensamos en el arte, la gastronomía y el romance. Sin embargo, muchos urbanistas también pensamos en “reinvención”. La historia de la renovación de París es uno de los ejemplos más renombrados sobre cómo una ciudad puede tener cambios radicales en muy poco tiempo y puede que se esté repitiendo.

Acontecimientos recientes han convertido a París en un foco de atención tras conocerse la aprobación de un conjunto de políticas novedosas y de gran impacto que posiblemente, y en muy poco tiempo, representen una reinvención de la capital francesa, como ya vivió una vez en el siglo XIX.

La reinvención del siglo XIX: El Plan de Haussmann

En la década de 1850, el recientemente proclamado emperador Napoleón III (sobrino de Napoleón Bonaparte), quería modernizar una ciudad que se encontraba hundida en problemas de orden público y sanidad, que resultaron en la propagación de enfermedades como el cólera y el Tifus. Su visión del nuevo París estaba inspirada por la modernización ocurrida en Londres a partir de la revolución industrial y por la necesidad de sanear la ciudad de enfermedades producidas por la falta de sistemas de drenaje y salubridad, así como controlar las numerosas «revueltas que ocurrían en el laberinto de callejuelas parisinas».

Con esto en mente, se designa a un equipo liderado por Georges-Eugène Haussmann para desarrollar un plan maestro que contemplara grandes avenidas, parques, monumentos, vivienda, edificios públicos e importantes redes de acueductos, cloacas e iluminación. La ejecución de este plan, sin embargo, solo fue posible tras la demolición de gran parte de la ciudad y el resultado fue, con sus defensores y detractores, en gran medida, el París que conocemos hoy en día: amplio, geométrico y monumental.

El plan de Haussmann contemplaba grandes avenidas convergentes en áreas marcadas por monumentos y límites estrictos de altura que se mantienen vigentes en la actualidad. Fuente: Rodrigo Kugnharski.

La reinvención que no fue: El Plan de Le Corbusier

Muy similar a como pasó en el siglo XIX, la visión de modernidad y las posibilidades tecnológicas abrieron la puerta a ideas grandiosas sobre el futuro de una metrópolis como París. Es así como surge el Plan Voisin en 1925 de la mano del renombrado arquitecto Le Corbusier para un área de aproximadamente 40 hectáreas en el centro de París. Este plan presentaba una respuesta a los “horrores” del modelo de Haussmann y proponía una ciudad hiper-funcional y densa, en donde la velocidad – sí, la velocidad – era la clave del éxito. 

Si bien este plan no llegó a ejecutarse nunca, es importante decir que los conceptos que presentaba fueron de gran influencia en el pensamiento y entendimiento de la planificación urbana moderna, pero nunca llevada a su máxima potencia como propuso Le Corbusier.

Uno de los elementos más disruptivos del Plan Voisin era el conjunto de rascacielos propuestos para alojar viviendas, oficinas y todo tipo de servicios. Fuente: Fondation Le Corbusier.

La reinvención de París del Siglo XXI

Estos experimentos de modernidad y renovación urbana han sido parte fundamental del crecimiento urbano de París, que se ha convertido en una de las áreas metropolitanas más pobladas de Europa con cerca de 11,5 millones de habitantes, y una de las más densas también. El crecimiento poblacional, aunado a numerosos retos socio-económicos – guerras mundiales aparte -, han llevado a la ciudad a presentar graves problemas de desigualdad, tráfico, contaminación y pérdida general de calidad de vida, los cuales no han podido ser abordados efectivamente desde la planificación urbana. 

Si bien por medio del plan estratégico “El Gran París” (2010) las autoridades han podido definir lineamientos a largo plazo en las áreas de transporte, vivienda, desarrollo económico, educación, cultura, deporte y ambiente para todos los centros urbanos alrededor de París (los cuales conforman una de las regiones urbanas más grandes de Europa) con la intención de posicionarla como una potencia urbana a nivel global, muchos de los problemas han persistido. A pesar de esto, tres grandes proyectos para la ciudad generan optimismo sobre el futuro de la capital francesa, pues pueden constituir la base de una nueva reinvención de la ciudad.  

Olimpiadas París 2024

Proyecto para la nueva sede de las Olimpiadas Paralímpicas en las afueras de París. Fuente: IOC.

Con la llegada de la alcaldesa Anne-Hidalgo en 2014, la ciudad comenzó a apuntar hacia un futuro con menor presencia del vehículo privado. Sin embargo, su primer período de gobierno se vio principalmente marcado por los ataques terroristas del año 2015 por parte de grupos yihadistas del Estado Islámico. A pesar de estos acontecimientos, en 2017 París logró obtener la confianza unánime del comité olímpico para organizar las Olimpiadas de Verano del año 2024. 

La organización de un evento de esta magnitud viene acompañada de una oportunidad especial para promover y capturar inversiones que sirvan como catalizadores de desarrollo económico y urbano para la región, en la forma de construcción de nuevas o mejores instalaciones y servicios de transporte. A diferencia de candidaturas fracasadas de años anteriores, el enfoque de las obras para las Olimpiadas de 2024 toma en consideración las limitaciones espaciales del centro de París para dirigir el impulso económico hacia las ciudades ubicadas en la periferia de la región, a fin de reducir las desigualdades y fomentar la consolidación de una región metropolitana competitiva.

Ciudad de 15 minutos

Fuente: Nicolas Bascop para Paris en commun.

En 2020, durante su campaña para la reelección como Alcaldesa, Anne-Hidalgo presentó el plan para convertir París en una ciudad de 15 minutos antes del 2030. Con base en las ideas del crono-urbanismo desarrolladas por el profesor Carlos Moreno, la propuesta contempla la reorganización de los usos del suelo y la redistribución del área de dominio público en favor del peatón, para lograr que todos los ciudadanos puedan cubrir sus necesidades básicas en una caminata de aproximadamente 15 minutos.

A pesar de no ser la primera ciudad en implementar esta visión, es probablemente la primera “ciudad global” en hacerlo, por lo cual no solo ha popularizado enormemente la idea de comunidades de 15 minutos sino que ha puesto a París, por primera vez en más de un siglo, a la vanguardia del desarrollo urbano y se espera que este modelo sea clave para la recuperación económica de la ciudad post-pandemia.

La renovación de los Campos Elíseos

Propuesta de calle completa para los Campos Elíseos. Fuente: PCA – Stream.

Como si buscar la reorganización de los usos del suelo en una de las ciudades más emblemáticas del mundo fuera poca cosa, el 2021 inició con la noticia de que la ciudad de París, de la mano de la ahora reelecta Anne Hidalgo, ha aprobado un proyecto de aproximadamente €250 millones para transformar los famosos Campos Elíseos en un “jardín extraordinario”. El proyecto diseñado por PCA-Stream se basa en un estudio a profundidad sobre la movilidad y las percepciones y expectativas de los habitantes sobre estos espacios. Entre otras cosas, plantea convertir cuatro de los ocho canales actuales en espacios para movilidad no-motorizada (siguiendo principios de calles completas) y la peatonalización de grandes áreas en favor de nuevos parques y servicios.

La implementación de este proyecto, que no iniciaría hasta después de las Olimpiadas de 2024, sentaría uno de los precedentes más importantes de renovación urbana de nuestro tiempo al reclamar un área icónica de París para el peatón y dignificándola tras años de haber sucumbido a la congestión vehicular.

¿Un modelo para otras grandes ciudades?

Los problemas a los que se enfrenta París también se pueden ver en muchas otras grandes ciudades: la crisis mundial de vivienda, el incremento de la desigualdad social, el reto de reducir las emisiones de carbono, etc. Sin embargo, son pocos los casos de grandes ciudades que en tan poco tiempo han tomado acciones así de drásticas y con un potencial tan grande de revertir estos efectos. Este conjunto de políticas, más que respuestas, dan pie a grandes interrogantes para el futuro de las ciudades. ¿Será que el ejemplo de París servirá para impulsar acciones más drásticas en otras grandes ciudades? ¿Será que esta reinvención de París cambiará definitivamente las expectativas del público sobre la renovación urbana? 

Lo cierto es que por un buen tiempo tendremos la vista puesta sobre la capital francesa, expectantes de los resultados de esta nueva reinvención y de lo que significará para la otras ciudades del mundo.


Foto de portada: PCA – Stream.

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