Zonificación

Agricultura urbana: Re-naturalizando la ciudad

Agricultura urbana: Re-naturalizando la ciudad

Referirse a la agricultura urbana puede parecer un poco contradictorio. Históricamente hemos asociado las actividades agrícolas y ganaderas al campo. La visión clásica tiende a distinguir estos dos ámbitos por oposición: lo rural es lo contrario a lo urbano; si lo rural es lo agrícola, por asociación la ciudad es lo no-agrícola. Pero esta categorización ha ido perdiendo nitidez y hoy día ciertas actividades propias del medio rural no se desarrollan estrictamente al margen de la ciudad.

Las prácticas de agricultura urbana no son recientes. Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial millones de europeos y estadounidenses plantaron “jardines de la victoria” como respuesta a la escasez de alimentos. Al culminar la guerra, muchas de estas prácticas se abandonaron y fueron suplantadas por una agricultura rural a gran escala que se tornó más eficiente con la industrialización.

Si bien la agricultura industrial se ha vuelto mucho más productiva y ahora se cultivan asombrosas toneladas de alimentos al año, ello no se traduce en que todos tengan acceso a productos agrícolas asequibles y saludables. Es por lo que, desde la década de 1980, los huertos urbanos han ganado importancia no solo para que más personas tengan la posibilidad de consumir alimentos de mayor calidad y más saludables, sino también por la contribución de esta práctica a la educación ambiental, relaciones sociales, generación de empleo y regeneración de sectores abandonados de la ciudad.

La agricultura urbana a menudo se confunde con la jardinería comunitaria o la agricultura doméstica. Esta se diferencia porque, además del consumo personal de los productos cultivados, su foco reside más en la venta. La agricultura urbana asume un nivel de comercio.

Su importancia está determinada por la posibilidad de aumentar el acceso a alimentos cultivados localmente y también porque permite aprender lecciones importantes sobre nuestra alimentación. En definitiva, es una práctica que contribuye a que seamos consumidores urbanos mejor informados y más vinculados con nuestro medio ambiente.

¿Qué se necesita para practicar la agricultura urbana?

La agricultura rural tradicional se caracteriza por su demanda de extensas tierras para el cultivo de plantas y crianza de animales, no obstante, la agricultura urbana aprovecha todos los espacios disponibles dentro de las ciudades. 

Los lugares destinados a estos huertos urbanos pueden ser tanto públicos como privados y pueden estar localizados en terrenos baldíos, techos de edificios, calles públicas, márgenes de ríos o en cualquier otro espacio dentro de la ciudad. Los gastos iniciales están supeditados a las estructuras que se requieran dependiendo de su localización, y a la cantidad de recursos como tierra y agua que varía de acuerdo con los tipos de cultivo.

Una de las principales complejidades a las que se ha enfrentado esta práctica en los últimos años es la restricción de usos del suelo en ciertos sectores de las ciudades. La zonificación juega un papel fundamental en la agricultura urbana porque determina no sólo los lugares en los cuales está permitido el uso de terrenos públicos o privados para llevarla a cabo, sino porque también puede restringir los tipos de cultivos. Al igual que la agricultura rural que es una actividad regulada, la agricultura urbana debe también incorporar ciertas directrices para disminuir problemas de seguridad asociados a aspectos medioambientales en ámbitos urbanos.

Cleveland es una ciudad pionera en incorporar una legislación que cambia las restricciones de zonificación para crear huertos urbanos en propiedades desocupadas. Han proliferado gran cantidad de granjas urbanas que pretenden convertir a la ciudad en la “capital regional de alimentos locales”. Una de las iniciativas más valoradas es la asociación entre agricultores urbanos, el mercado local West Side Market y los restaurantes de la ciudad que permite fortalecer la economía local.

Foto: The Greening of Detroit.

Múltiples amenidades

La agricultura urbana puede contribuir al bienestar de las personas y de las comunidades de múltiples formas. Si bien no suplantará a la agricultura industrial ni proporcionará la misma cantidad de alimentos, esta práctica presenta algunos beneficios asociados:

  • Acceso a alimentos de mejor calidad: suministra alimentos frescos y permite que poblaciones de más bajos ingresos o en condiciones de vulnerabilidad accedan a productos saludables que normalmente deben adquirirse en los mercados a mayores costos. También se elimina la necesidad de conservantes ya que los productos no tienen que viajar largas distancias.
  • Estimula la economía local: contribuye a la creación de empleo, la generación de ingresos, el crecimiento de las pequeñas empresas y propicia vínculos locales necesarios para las economías de escala.
  • Promueve el aprendizaje y la relación con la naturaleza: el proceso de cultivar alimentos enfatiza que los alimentos no se originan en los supermercados. Además, contribuye a que las personas sean más conscientes del sistema alimentario y su papel en la creación de un entorno saludable. Los programas educativos incorporados en las escuelas refuerzan este vínculo con el medio ambiente y promueven la alimentación saludable.
  • Aporta a la estética de la ciudad y a la reducción de contaminación: promueve la creación de más franjas verdes que mejoran la calidad de la vida urbana. También pueden ayudar a filtrar la contaminación del aire local, enfriar las ciudades en verano y retener las precipitaciones, evitando la escorrentía de aguas pluviales en las vías fluviales cercanas.  
  • Genera capital social y refuerza los vínculos comunitarios: la agricultura urbana puede aumentar los lazos sociales y consolidar las redes entre los vecinos y las personas que participan en esta práctica. Además, contribuye a generar un sentido de pertenencia hacia el vecindario que puede propiciar que se recuperen más espacios abandonados de la ciudad.

Pese a todas las amenidades asociados a la agricultura urbana, debe tomarse en consideración que cuando estos espacios no se diseñan y mantienen correctamente, pueden terminar siendo aún peores para el medio ambiente, por ejemplo, si se utilizan fertilizantes de manera ineficiente o se contaminan las aguas cercanas con escorrentía de nitrógeno.

Apreciar mejor la naturaleza y los alimentos 

Trabajar en un huerto urbano implica aprender lo que se necesita para cultivar diferentes tipos de alimentos y apreciar la dificultad de esta labor. La agricultura nos permite comprender la estacionalidad de las diferentes frutas y verduras y experimentar de cerca las complejidades de este sistema con el que la mayoría de nosotros hemos perdido contacto. Nuestra conexión con la tierra y con el medio ambiente se vuelve más obvia cuando observas crecer los cultivos.

La agricultura urbana también nos permite ser más conscientes y valorar la labor de las personas que nos alimentan: trabajadores agrícolas, transportistas, empacadores, vendedores locales, etc. Aunque sea a pequeña escala, esta práctica puede realzar nuestra relación con la naturaleza y reforzar vínculos en nuestras comunidades.

Educación agricultura urbana

Foto: The Battery.

Foto de portada: Eagle Street Rooftop Farm.

Publicado por Adonay Perrozzi en Adonay Perrozzi Paladino, Glosario, Publicaciones, 0 comentarios
NYPD abre centro comunitario en NYC

NYPD abre centro comunitario en NYC

Estamos acostumbrados a ver en películas a los policías de Nueva York, los NYPD, vestidos de azul acechando a criminales, imponiendo orden o saltando de edificios. Ahora, a raíz de una rezonificación comunitaria y a treinta minutos del centro financiero de Nueva York, los NYPD pueden verse en la vida real jugando baloncesto o practicando canto con jóvenes en un nuevo centro comunitario de East New York, la segunda comunidad con más alto índice de criminalidad en la ciudad.

East New York y su rezonificación

East New York (ENY) está ubicado al este de Brooklyn, bordeando con Queens. Se caracteriza por ser mayoritariamente residencial con dos grandes zonas industriales y un alto índice de acceso a transporte público en su región norte. A su vez, es el distrito comunitario de Brooklyn con más población de bajos recursos e históricamente desasistido por anteriores gobiernos. Hasta el 2016, East New York aún tenía la misma zonificación de 1961. No había incentivos de uso de suelo o económicos para crear nuevos desarrollos, o más importante aún, no había incentivos para construir nuevas viviendas asequibles tan necesarias para la comunidad y la ciudad.

 El Plan Integral para East New York (East New York Neighborhood Plan) fue aprobado en 2016, convirtiéndose en el primer plan de rezonificación e inversión comunitaria aprobado durante la gestión del Alcalde Bill De Blasio. El  plan tuvo su génesis en el estudio de Sustainable Communities,  financiado a través de un fondo otorgado por el U.S. Department of Housing and Urban Development to the New York-Connecticut Sustainable Communities Consortium, que ganó el Departamento de Planificación de la ciudad (DCP). El estudio tuvo como objetivo elaborar un plan para el desarrollo de comunidades alrededor de vías ferroviarias a través de la planificación. Dado que East New York es servido por cuatro líneas de metro que alimentan más de la mitad del área de la comunidad, y cuenta con una estación del tren regional, DCP decidió hacer el estudio en esta área central.

Luego de dos años de reuniones comunitarias y en coordinación con diversas agencias de la ciudad, el Departamento aprobó el plan integral. Este contempla la rezonificación de las avenidas en corredores comerciales, donde se incrementó la densidad de uso comercial y residencial. Se zonificaron también distritos de uso mixto, donde ahora se permite el uso residencial, comercial e industrial y se establecieron zonas exclusivas de uso residencial de baja densidad. Adicionalmente, se designaron áreas en zonas comerciales e industriales destinadas a otorgar incentivos financieros que motiven el desarrollo económico.

Esta clasificación se hizo priorizando el crecimiento en las avenidas donde se requiere construir viviendas asequibles, protegiendo la escala media y baja existente en medio de las cuadras. Tras años de estudios, consultas públicas y acuerdos de inversión, el área central de East New York fue rezonificada, acompañada con un modelo de inversión capital por parte de la ciudad, y con ello, un nuevo modelo de planificación integral.

Integrando la rezonificación con inversión

Con la nueva administración de la ciudad, se introdujo un nuevo modelo de planificación que incluye fondos de inversión para las comunidades donde se hagan zonificaciones de carácter residencial. Donde la ciudad promueve la rezonificación de una comunidad, el plan debe estar acompañado de inversiones de mejoras programáticas y de infraestructura a ser implementadas una vez la nueva zonificación sea aprobada. Al inicio de la gestión de De Blasio, con el liderazgo del ex director de DCP, Carl Weisbrod, y en coordinación con el Departamento de Administración (NYCOMB), se aseguraron $1 billón como Fondo de Desarrollo Comunitario (Neighborhood Development Fund) para este fin. 

Como parte del Plan Integral para ENY, los proyectos financiados incluyeron desde el rediseño y construcción de espacios públicos, escuelas y centros comunitarios, hasta la reconstrucción de avenidas e instalación de banda ancha en las zonas industriales. ENY recibió $77 millones, de los cuales $10 millones fueron dados a NYPD destinados a la rehabilitación de un edificio en desuso para ser convertido en un centro comunitario.

Durante las múltiples reuniones comunitarias, el equipo de DCP escuchó reiteradamente la necesidad de tener un espacio seguro donde los jóvenes pudiesen continuar su educación, recrearse, ejercitarse y que sirviera de centro comunitario. Al igual que muchas comunidades de bajos recursos, la implementación de programas que contribuyan a mantener a la juventud activa -y apartada de vicios- es estrategia fundamental para apoyar el desarrollo juvenil a máxima capacidad. Sin embargo, la falta de infraestructura que soporte dichos programas es obstáculo para la sostenibilidad de estas actividades.

El equipo de DCP, en específico de las divisiones de Planificación de Obras y la Oficina de Brooklyn, vieron una oportunidad de oro en conectar a la policía con la comunidad en un centro comunitario donde, adicionalmente, estuvieran las oficinas de los líderes zonales. Junto al equipo de NYPD, el Concejal Rafael Espinal y la comunidad, se concibió un edificio donde jóvenes y policías pudiesen compartir diariamente, desde encontrarse al caminar por un pasillo como jugar un partido de basketball o durante una clase de canto.

El Centro

Una vez aprobado el Plan Integral de ENY, las agencias pusieron manos a la obra para rehabilitar el edificio ubicado en 127 Pennsylvania Avenue, cuyos usos anteriores variaron desde una corte de justicia, centro de operaciones de NYPD y sede de la junta comunitaria. Luego de tres años en obras, el edificio ha sido convertido en un espacio donde conviven diariamente jóvenes, líderes zonales y funcionarios de la policía de NYPD. 

El edificio cuenta con un ala exclusiva para las operaciones de NYPD, dos salones multiuso, salas equipadas para clases de canto, música, danza y arte, un gimnasio, sala de computadoras y oficinas permanentes de la junta comunitaria. Estará abierto todos los días de la semana y su administración estará a cargo de un operador contratado por NYPD, The Child Care Center. Todo los espacios fueron renovados con servicios y equipos para todas las actividades. Adicionalmente, NYPD reubicó, luego de un proceso exhaustivo de selección, a agentes que cumplieran con altos índices de talento, conocimiento y buen record para trabajar en esta nueva sede.

La importancia de este centro comunitario radica en que su rehabilitación ejemplifica cómo a través de la rezonificación, la participación ciudadana y de la colaboración entre agencias se logra atender una necesidad sentida de la comunidad. Reiteradas veces las rezonificaciones son vistas como un movimiento de uso de suelo para abrir camino a nuevos residentes, gentrificar y desplazar residentes actuales. Las rezonificaicones no suelen ser vistas como mecanismos para solventar problemas de los habitantes actuales de las comunidades. DCP ha optado por una estrategia donde las necesidades espaciales y de servicios son atendidas para estimular el crecimiento, en paralelo a las partidas ordinarias de trabajos capitales que tienen las diversas agencias.

Nota personal

Tuve la dicha de poder colaborar en la fase final de este proyecto, visitar el edificio múltiples veces antes de su inauguración y asistir a la misma. Mi opinión puede estar matizada por creer fielmente que este proyecto puede contribuir a curar las cicatrices de tantos años de desinversión y delincuencia en la comunidad. Ver cómo el personal de NYPD se ha tomado este proyecto como un catalizador interno y externo es inspirador. Muchos de los oficiales seleccionados me comentaron lo mucho que trabajaron en su aplicación para el trabajo o lo ilusionados que están por impartir, junto a los instructores, parte de las clases. Además, NYPD está organizando un concurso interno para rediseñar sus uniformes a ser usados en el centro, de manera de otorgar una imagen más accesible y menos autoritaria con los jóvenes. La junta comunitaria está ilusionada por tener una sede accesible a transporte público y en un edificio donde puede albergar con regularidad sus reuniones mensuales y organizar actividades. 

Como planificadora, ver este proyecto hecho realidad me da mucho más convicción de nuestra profesión. Planificar crecimiento urbano da resultados a muy largo plazo. Planificar también es entender las necesidades sentidas y futuras de las comunidades y armar una estrategia para atenderlas. Sembrar la semilla para crear un nuevo equipamiento urbano es parte fundamental de la planificación. Verlo hecho realidad es hacer ciudad.

Y ustedes, ¿conocen de un proyecto similar en nuestra América Latina?

Foto de portada: Alexandra Paty.

Publicado por Alexandra Paty en Alexandra Paty Díaz, Dibujos libres